
En el contexto de un Veracruz en transformación, la entrevista concedida por la gobernadora Rocío Nahle García al periodista Joaquín López-Dóriga el pasado 9 de enero, representa un momento oportuno para destacar el compromiso del actual gobierno con el rescate de proyectos clave para el estado. Es particularmente alentador que la mandataria reconozca la versatilidad del Nuevo Nido del Halcón, o Arena Macuiltépetl, en Xalapa, un espacio diseñado no solo para eventos deportivos de élite, sino también para actividades culturales y turísticas que pueden generar una importante derrama económica. Imagínese las posibilidades: desde competencias nacionales que atraigan a miles de visitantes hasta conciertos y exposiciones que impulsen el comercio local, revitalizando la economía de la capital veracruzana y posicionándola como un hub multifuncional en el sureste mexicano. Esta perspectiva no solo es visionaria, sino que alinea con las necesidades de un estado que busca maximizar sus activos para el beneficio colectivo.
Igualmente, positivo es el involucramiento directo de la gobernadora en el tema, asumiendo la tarea de resolver los pendientes heredados de administraciones pasadas. Como ella misma expresó en la entrevista, “a mí me ha tocado eso, llegar a resolver cosas; si ya estuviera todo puesto, todo listo, sería lo máximo, pero no está, tenemos que llegar a resolver lo que nos dejaron inconcluso y sin terminar”. Esta actitud proactiva, que incluye propuestas para convertir el Nido en un centro de alto rendimiento en colaboración con instancias federales como la CONADE, demuestra un liderazgo enfocado en el avance y la resolución, convirtiendo obstáculos en oportunidades. En un momento donde la continuidad de obras públicas es crucial para el desarrollo, acciones como estas inspiran confianza y fomentan un ambiente de progreso sostenido para todos los veracruzanos.
No obstante, es pertinente reflexionar sobre una aparente desconexión en las narrativas públicas que podría optimizarse para mayor transparencia. La gobernadora ha señalado que el gobierno estatal “aún no ha recibido formalmente la obra”, aludiendo a su inconclusión desde el sexenio anterior. Esto se contrapone con las declaraciones de la titular del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), Delia González Cobos, quien ha indicado que la obra está concluida físicamente, pero persiste un pago pendiente a la constructora, sin que se conozcan las razones precisas de esta demora. Según la auditora, “hay un pago pendiente… desconozco el porqué”, lo que sugiere que el impasse podría radicar en aspectos administrativos o financieros más que en la ejecución misma de la obra. Esta diferencia en las percepciones invita a una mayor coordinación para evitar confusiones y acelerar el proceso.
Ojalá que el equipo de la gobernadora y la titular del ORFIS se comuniquen mejor para destrabar este tema de manera eficiente, asegurando que el Nuevo Nido del Halcón entre en operación lo antes posible. Además, sería ideal que informen bien a sus respectivas jefas –incluyendo instancias superiores como la presidencia en el ámbito federal– para que tengan claro el porqué del atraso en la entrega. Veracruz merece que este emblemático proyecto despegue, convirtiéndose en un símbolo de unidad y prosperidad para nuestra entidad.
#Nue



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